"Me
duele la garganta", "hay olores
irritantes", "no lo soporto por mucho
tiempo", "me provoca
alergias","prefiero apagarlo", "cuando
manejo, utilizo tapabocas" son frases que algunos
conductores repiten con frecuencia al hablar del aire
acondicionado en el auto.
Hay propietarios de vehículos, muchos de ellos taxistas,
que prefieren incluso suprimir el dispositivo por
considerarlo dañino para su salud.
Ciertamente, cualquier asunto relacionado directamente con
el aparato respiratorio, requiere de un cuidado extremo.
Síntomas como garganta irritada, molestias en la nariz,
dolores de cabeza, tos, ardor de ojos, dolor de pecho o
problemas respiratorios crónicos podrían tener relación
directa con el uso del aire acondicionado dentro del auto.
Rodolfo
Platas, especialista en sistemas de aire acondicionado,
considera que el mantenimiento preventivo es indispensable
para evitar que el sistema de aire acondicionado se
convierta en un foco infeccioso.
"Se debe dar atención al sistema de aire
acondicionado por lo menos cada 6 meses y, en este
sentido, armadoras y agencias automotrices podrían
incluirlo dentro de sus servicios obligatorios"
comentó.
El sistema de refrigeración de un dispositivo de aire
acondicionado está conformado por el refrigerante,
compresor, embrague magnético, aceite, condensador,
evaporador, filtro, válvula de expansión, tuberías y
mangueras.
La revisión minuciosa de cada una de estas partes debiera
ser indispensable dentro del mantenimiento preventivo de
un auto.
Para que un sistema de aire acondicionado funcione es
necesario que complete un ciclo frigorífico y éste se
fundamenta en la utilización de fluidos refrigerantes.
En
la actualidad existen 2 tipos de refrigerante, el R-12 y
el R134; el primero es dañino para la capa de ozono por
lo que se recomienda utilizar el segundo. Platas afirma
que estos dos gases están lejos de ser tóxicos para el
ser humano.
Sin embargo, reconoce que deben utilizarse aparatos y
personal especializado para detectar fugas pues en el
mediano o largo plazo la inhalación constante de este gas
podría causar daños a la salud.
"Una fuga de este tipo de fluidos refrigerantes
resulta prácticamente imperceptible a simple vista (o a
simple olfato) por lo que el sistema de aire acondicionado
debe ser revisado por personal especializado y con los
aparatos adecuados" precisó.
LO QUE DEBE CONSIDERAR.
Según el especialista, lo más frecuente respecto a
problemas con el sistema de aire acondicionado es el mal
olor. Dicha situación en un principio puede ser tolerable
e incluso por momentos pasa desapercibida.
Siendo un dispositivo que genera humedad, comentó, la
producción de hongos es común y es necesario eliminarlos
con sustancias especiales.
El
especialista recomienda, encender su sistema de aire
acondicionado con las ventanas abiertas sin abordarlo;
espere unos 3 minutos para evitar la
inhalación de algún tipo de impureza y hasta que se
logre la temperatura deseada.
"Muchas de las veces, las afecciones en la garganta
resultan de respirar la primera expulsión de polvo y aire
muy frío" dijo.
Considere que un sistema de aire acondicionado apagado por
mucho tiempo producirá más impurezas.
Si percibe olores irritantes en exceso, asegúrese de no
tener fugas de gas, líquido refrigerante o daños en el
evaporador.
Para el experto, no estaría por demás que ingenieros de
las armadoras automotrices u otros centros de investigación
realizaran estudios más profundos, apoyados con médicos
especialistas en afecciones respiratorias, respecto al
sistema de aire acondicionado como foco de infección.
Por lo pronto, si usted padece afecciones respiratorias no
estaría por demás que, además de consultar un médico,
cheque la condición en que se encuentra su sistema de
aire acondicionado.
Fuente:
Grupo Reforma
|
|
|