TIP DE LA SEMANA - LIMPIEZA DEL MOTOR
 
 

 

 

LIMPIEZA DEL MOTOR

Motor sano en corpore sano…

"Si anda bien, mejor no lo toco". ¡Cuántas veces tu vehículo te ha escuchado decir eso! Pero la limpieza del motor es algo que al principio no afecta al andar de tu vehículo, pero a largo plazo puede traer complicaciones. Para empezar, así como no dejas que tu 4 ruedas acumule polvo en el exterior porque eso arruinaría la pintura, acelerando el proceso de deterioro, lo mismo le sucede a tu motor. Las partes más sensibles en estas condiciones son los cables del sistema eléctrico, las mangueras del circuito de refrigeración, las correas y las conexiones.

Limpio, es mejor. Si tu motor está limpio no sólo estarás ayudando a retardar su deterioro sino que también te servirá para identificar rápidamente si tiene pérdidas de aceite o del refrigerante o fallas de algún tipo. No deberías dejar pasar más de 3 meses sin limpiar el motor. Claro, siempre y cuando hayas utilizado tu vehículo. O límpialo más frecuentemente cuando tu motor se ensucie más de lo normal.

¿Te animas? Ya sabes que es importante. Ahora, la pregunta es si te atreves a hacerlo tú mismo o lo dejas en el lavado de autos.

Si quieres la solución rápida o no tienes mucho tiempo, llévalo con los profesionales. Ellos lo lavan con agua muy caliente y a alta presión. La presión es necesaria ya que el agua no desengrasa aunque a esa presión sí tiene ese efecto. También utilizan líquidos especiales que les ayudan a realizar un trabajo mucho más profesional.

Si lo vas a hacer tú mismo, te recomendamos que prestes mucha atención y pongas mucho cuidado al lavarlo ya que podrías estar dañando piezas eléctricas. Si lo dejas para que otros laven tu motor, exige que tomen las precauciones necesarias como proteger esas piezas eléctricas y el filtro de aire, especialmente en los motores diesel. En este tipo de motores, la entrada de agua podría provocar un problema serio.

Si no tienes soplete o compresor, utilizando un pincel y el líquido limpiador obtienes también buenos resultados. No utilices solventes o líquidos que provengan del petróleo. Éstos dañarían las partes de caucho o goma.

Cuando estés listo para empezar con la limpieza, desconecta el motor. Prepara el piso de donde vas a limpiar el vehículo y coloca algún recipiente para los residuos. Si tu vehículo cuenta con un chapón, debes retirarlo para evitar la acumulación de suciedad. Realiza esta operación con el motor frío. Así evitas que emanen algunos vapores que tú mismo podrías inhalar.

Antes de terminar, enjuaga muy bien cada pieza. Quítales el exceso de agua. Utiliza un pincel si es más fácil. Y puedes secar todas las partes con algún paño que no deje pelusa.

Sí. Es una tarea pesada, pero te ayuda a mantener en mejores condiciones a tu vehículo por mucho más tiempo.

Fuente: Terra