Para
la mayoría de los automovilistas cargar gasolina es algo
así como un mal necesario. Además del hecho de que cada
vez es más caro, repostar combustible nos obliga a hacer
una parada que si no nos desvía de nuestra ruta, por lo
menos nos quita tiempo.
Si bien uno pudiera pensar que los anteriores son los
mayores inconvenientes al cargar gasolina, la realidad es
que a veces se nos olvida que hay que tener ciertas
precauciones siempre que estamos en una gasolinería.
Al tratarse de un líquido altamente flamable, la gasolina
siempre acarrea el riesgo de provocar un incendio, si se
combina con otros factores, como la estática
(electricidad) y la imprudencia por parte de los
automovilistas. Por ello, de acuerdo con el Instituto de
Equipamientos Petroleros, es de suma importancia seguir
algunas recomendaciones siempre que pasemos a cargar
gasolina.
En un estudio realizado por dicha institución a 150 casos
de incendios en gasolinerías cuando se estaba cargando
gasolina, se encontró que algunos patrones (imprudencias)
se repitieron.
En la mayoría de los casos, los conductores del vehículo
se bajaron del auto e ingresaron al mismo cuando aun se
realizaba la carga de combustible.
En ocasiones se llega a derramar un poco de gasolina
cuando se retira la manguera del auto para depositarla
nuevamente en la bomba, y una vez en el piso, esa gasolina
genera vapores altamente explosivos que se pueden encender
por chispas generadas por la estática, fricción,
aparatos electrónicos como pueden ser teléfonos
celulares, o bien, por el encendido del mismo vehículo.
De manera que, siempre que vea que al quitar la manguera
de su auto se han derramado aunque sea unas gotas de
gasolina, asegúrese de que sean removidas o neutralizadas
por el personal de la estación de servicio antes de
volver a poner en marcha su vehículo.
Otras precauciones que debe tomar al cargar gasolina son:
apagar siempre el motor y el radio de su auto; no
utilizar el teléfono celular; si se bajó al
llegar, no reingresar al vehículo (ni salir de el)
mientras se está cargando el combustible, pues con la
fricción de la ropa y las vestiduras del auto se puede
producir carga estática o chispa que pueden iniciar el
fuego.
Desde luego está totalmente prohibido fumar en una
gasolinería, pero apagar el cigarrillo justo antes de
entrar a la estación de servicio no basta (como si se
tratará del último cigarrillo del mundo), hay que
hacerlo con anticipación y asegurarse de que quedó
completamente apagado para evitar cualquier posibilidad de
que su fuego entre en contacto con los gases generados por
la gasolina.
Fuente:
ElNorte
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