Existe
un código internacional de colores de las luces de los automóviles, que
lleva a una comunicación segura con los otros vehículos mientras se
transita por calles, avenidas o rutas del país.
La no utilización de las luces correspondientes, en primer lugar, y la
alteración de los colores de los faros son dos graves infracciones que a
diario se ven. A modo de ejemplo, podemos mencionar autos con luces bajas
de faros delanteros azules o verdes de muy baja luminosidad e incluso
rojas, lo que no permite saber si el auto va o viene.
Algunos otros vehículos, al frenar, encienden sumultánea e
intermitentemente las luces de stop, giro y marcha atrás, asemejándose a
un arbolito de navidad.
Una peligrosa moda lleva a ennegrecer los acrílicos de luces traseros
con la consiguiente pérdida de rendimiento lumínico. Como si fuera poco
se suman los que, por distracción, mantienen encendida la luz de giro
mientras circulan en línea recta o los que giran hacia el lado contrario
al que indica la luz.
Para que no queden dudas sobre los códigos internacionales los colores
de luces en los automóviles deber ser:
a) Luces de posición delanteras: blanca.
b) Faros delanteros, luz alta: blanca.
c) Luces adicionales para niebla: blancas (no deben encenderse si hay
buena visibilidad).
d) Faros delanteros, luz baja: blanca.
e) Faros delanteros, luz alta: blanca.
f) Luces indicadoras de giro: amarilla o ámbar (naranja).
g) Reflector direccional: blanco (solo puede utilizarse en caminos rurales
sin asfalto).
h) Luces de posición traseras: rojas.
i) Luces de freno o stop: rojas (incluyendo la denominada tercera luz de
stop).
j) Luces de marcha atrás: roja (una sola del lado izquierdo que debe
encenderse solo cuando hay baja visibilidad).