| Los
sensores de efecto Hall se utilizan en los automóviles para medir
velocidades de rotación o detectar la posición de un determinado
elemento. Su principal ventaja es que pueden ofrecer datos fiables a
cualquier velocidad de rotación. Y sus inconvenientes son la mayor
complejidad y precio con respecto a un sensor inductivo.
Funcionamiento
El sensor de efecto Hall se basa en la
tensión transversal de un conductor que está sometido a un campo magnético.
Colocando un voltímetro entre dos puntos transversales de un cable se
puede medir esa tensión. Para ello hay que hacer circular por el cable
una intensidad fija y acercar un imán. Los electrones que pasan por el
cable se verán desplazados hacia un lado. Entonces aparece una
diferencia de tensión entre los dos puntos transversales del cable. Al
separar el imán del cable, la tensión transversal desaparece. Para
poder utilizar la tensión transversal es necesario amplificarla, porque
su valor es muy reducido.
Un sensor de efecto Hall utilizado en
automoción se compone de:
· Un generador magnético que suele
ser un imán fijo.
· Un pequeño módulo electrónico
donde se encuentran los componentes que miden la tensión transversal.
· Una corona metálica con ventanas
para interrumpir el campo magnético.
La corona metálica se intercala entre el
imán fijo y el módulo electrónico y está unida a un eje con giro.
Según la posición de la corona, el campo magnético del imán llega
hasta el módulo electrónico. La tensión obtenida a la salida del módulo
electrónico, una vez tratada y amplificada corresponde con un valor
alto (de 5 a 12 voltios) cuando la corona tapa el campo magnético, y un
nivel bajo (de 0 a 0,5 voltios) cuando la corona descubre el imán.
Los sensores de efecto Hall se suelen
utilizar para detectar la posición de los árboles de levas, la
velocidad del vehículo y en algunos distribuidores para determinar el
momento de encendido. También pueden emplearse para determinar la
posición del cigüeñal.
El sensor de efecto Hall se conecta
mediante tres cables eléctricos. Uno de ellos corresponde con el valor
negativo (masa del vehículo), otro cable corresponde con la alimentación,
que suele ser de 5 ó de 12 voltios. El tercer cable corresponde con la
señal de salida que varía según la posición de la corona metálica.
Para comprobar el funcionamiento de un
sensor Hall basta verificar el valor de la tensión de alimentación y
la variación de la tensión en la señal de salida cuando alguna
ventana de la corona permite el flujo del campo magnético.
Fuente: Autocity.com
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