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El pistón del motor automotríz
(Parte 2 de 2)
Procedimiento de instalación
Elimine el reborde de la parte superior del block
después de poner un trapo sobre los pistones para recoger las virutas.
De ser necesario, marque el número del cilindro correspondiente a la biela y su
tapa.
Retire la tapa de biela y el cojinete.
Instale protectores de bronce, aluminio o plástico en tornillos de biela,
para evitar daños cuando empuje el conjunto biela-pistón fuera del
block.
Quite los pistones de las bielas. Observe
la relación entre la biela y el frente del pistón.
Después de limpiar las bielas, verifique
su paralelismo y torsión de acuerdo a las especificaciones del
fabricante.
Busque en el catálogo los pistones
correctos para la aplicación y escoja una sobremedida con la cual quede
compensado todo el daño en los cilindros después del rectificado y
bruñido.
Si mide los pistones hágalo en el lugar
de medición indicado en el catálogo a 21 grados centígrados, luego
anote las medidas.
Rectifique la parte superior del block
para obtener una superficie plana.
Rectifique el block a la sobremedida
correcta dejando material para el bruñido (aproximadamente .001'' en el
diámetro).
Bruña el cilindro al diámetro standard
indicado en el catálogo, más la sobremedida -si corresponde. Si los
pistones han sido medidos, bruñalos al diámetro del pistón más la
luz mínima.
Ejecute carreras completas con la
bruñidora para obtener el entrecruzado correcto en el acabado del
cilindro.
Verifique constantemente, durante el
bruñido, el diámetro en las partes superior, media e inferior en
sentido transversal al eje del motor.
Mantenga el block a 21 grados
centígrados, o a la temperatura más aproximada posible.
Marque el pistón de acuerdo al cilindro
correspondiente, que acaba de bruñir.
Use una solución jabonosa caliente y un
cepillo de cerdas duras para limpiar el cilindro. Todo el esmerilado
deberá ser eliminado del cilindro para evitar su desgaste prematuro.
Lubrique los cilindros para evitar su
oxidación.
Si desea hacer una verificación final de la luz entre cilindros y
pistón, introduzca éste en el cilindro hasta el lugar de medición,
interponiéndose al mismo tiempo un calibrador de espesores igual al
valor mínimo de luz especificado. El calibrador deberá poderse extraer
tirando suavemente del mismo.
Verifique la luz entre puntas de los
anillos con un calibrador de espesores, para ello introduzca los anillos
a escuadra dentro del cilindro empujandolos con la cabeza del pistón.
Usando una herramienta adecuada instale
cuidadosamente los anillos de pistón de acuerdo a las instrucciones del
fabricante.
Una marca en la cabeza, alineada con el
perno, o una F en un lado, indican el frente del motor.
Algunos pistones de camión tienen una
marca en la cabeza orientada hacia el múltiple de admisión.
Para la posición relativa entre la biela
y el frente del pistón consulte las instrucciones del fabricante.
Cuando se usen seguros del perno,
lubrique el varreno del perno del pistón y la biela con aceite liviano
Oprima los seguros solamente lo necesario
para introducirlos en su ranura. El oprimirlos más puede fatigarlos,
provocando fallas prematuras.
Lubrique los pernos así como los ojos de
la biela con aceite grafitado, cuando se trate de pernos fijos en la
biela.
Instale los pernos utilizando la prensa y
dispositivos adecuados. Un exceso de presión podrá fracturar los
mamelones del barrero de perno.
El perno sobresaldrá la misma distancia
en ambos extremos siempre que la biela sea correctamente centrada entre
los mamelones del barreno del perno.
Otro método de ensamble consiste en
calentar el ojo de la biela en baño de aceite, o en un calentador
eléctrico, antes de introducir el perno del pistón.
Después del armado, verifique si el
pistón se mueve libremente alrededor del perno.
Sitúe los extremos o aberturas de los
anillos de acuerdo a las recomendaciones del fabricante.
Instale protectores en los tornillos de
biela para evitar daños al cilindro y al muñón del cigüeñal.
Lubrique ligeramente el pistón, los
anillos, el cojunete de biela, la pared del cilindro, y el muñón del
cigüeñal con aceite liviano de motor.
Coloque el opresor de los anillos
adecuado y ajustelo pero no lo apriete demasiado.
Con el muñón del cigüeñal en el punto
muerto inferior, introduzca el conjunto biela-pistón hasta que el
opresor de los anillos quede firme y a escuadra contra el block de
cilindro.
Golpee la cabeza del pistón sobre ambos
lados correspondientes a los mamelones del barreno del perno, con el
mango de madera de un martillo, hasta que la cabeza del pistón quede a
ras con la parte superior del block.
Guíe el conjunto biela-pistón hasta
posicionarlo sobre el muñón de cigüeñal.
Instale la tapa de biela con su cojinete
después de lubricarlo.
Apriete las tuercas de biela al torque
especificado, y repita las operaciones indicadas con los demás
conjuntos.
Complete el armado del motor y su
instalación en el vehículo.
Veamos los ejemplos más comunes de
fallas.
Landas y anillos de pistón rotos.
Cuando existen bordes agudos o depósitos en la cámara de combustión,
estos causan un segundo frente de llama que choca con el originado por
la bujía, generando muy altas presiones que pueden romper fácilmente
los anillos y las landas. Esta condición es conocida como detonación.
Cabeza de pistón perforada. Los
bordes agudos, los depósitos de carbón, o la bujía misma, pueden
causar preignición. Cualquiera de estos factores, actuando como una
bujía incandescente, provocan el encendido prematura de la mezcla
aire/combustible, incrementando anormalmente la temperatura y presión
dentro de la cámara de combustión hasta el punto de "quemar"
un agujero en la cabeza del pistón. Usualmente la preignición es la
última y más destructiva etapa de la detonación.
Arrastre en la falda cerca del barreno
del perno. Puede causar su agarramiento o amarre si el motor se
enfría súbitamente, no permitiendo a su vez, la adaptación de la
falda del pistón al cilindro, conduciendo al arrastre de las áreas
cercanas al perno del pistón y al colapso de la falda.
Este daño es causado por sobrecalentamento del pistón. Si solamente
uno o dos pistones muestran arrastre fuerte, investigue si la luz entre
cilindros y pistón es insuficiente.
Arrastre fuerte en la mayoría de los
pistones. Si la mayoría de los pistones están arrastrados. La
causa puede ser una fuga de refrigerante debido a la correa del
ventilador rota, fugas en el radiador, calefactor o manguera de radiador
fisurados, o falta de lubricación por fuga de aceite o bomba de aceite
averiada. Si se trata de falda de lubricación los cojinetes de biela y
bancada usualmente estarán arrastrados, especialmente los más lejanos
a la bomba de aceite.
Este tipo de daño indica distorsión de
los cilindros causada por el apriete excesivo de la culata, camisas mal
ensambladas o vibración excesiva durante el rectificado.
Desgaste moderado a fuerte y arrastre
alrededor de la falda incluyendo las secciones por arriba y debajo del
perno. Este patrón de desgaste puede ser indicativo de una pérdida
de refrigerante o una falta de contorno circular en lugar de elíptico.
Las faldas de todos los pistones de
automóviles y camiones están terminadas con un contorno
elíptico, esto significa que el diámetro correspondiente a las caras
de empuje es de .010 a .015 milésimas menor que el diametro
correspondiente al eje del perno. Esto permite al pistón expandirse a
lo largo del eje del perno cuando se calienta en el motor. Si la falda
del pistón fuese redonda y no elíptica, el pistón al expanderse no
encontraría el espacio necesario, empujando fuertemente contra la pared
del cilindro, ocasionando su desgaste y agarramiento.
Anillos pegados y arrastrados. Una
mezcla aire-combustible demasiado rica lavará el aceite de la pared del
cilindro provocando una formación excesiva de carbón, arrastre y
pegado de los anillos.
Anillos obstruidos y desgastados.
El humo azul arrojaro por el tubo de escape y el alto consumo de aceite
son síntomas evidentes de anillos destruidos, pegados y desgastados.
Generalmente esto es causado por el mantenimiento inapropiado en cuanto
se refiere a cambios de aceite y filtros.
Cabeza de pistón perforada. Si
penetra agua al cilindro, a través de una fuga en la junta de la
culata, la cabeza del pistón -al aproximarse al punto muerto superior-
puede fisurarse y perforarse. Fíjese que los bordes del agujero son
dentados y no suaves como cuando éste se produce por preignición. El
óxido en el costado de los anillos indica que el cilindro se llenó de
agua -ya sea por una fuga en la junta de culata o una fisura en el
block, y no por inundacióon de combustible.
Anillos y segunda landa rotos.
Esta condición está asociada normalmente con detonación, pero
también puede ocurrir, si se usa un anillo de 5/64'' en una ranura de
3/32'', en este caso el anillo se moverá hacia arriba y hacia abajo
dentro de la ranura hasta romperse y destruir también la segunda landa.
Cabeza de pistón "picada y/o
fracturada o fisurada. Si se rompe una cabeza de válvula, ésta
será atrapada entre el pistón y la culata de cilindros causando graves
daños al pistón.
Cabeza de pistón fisurada. Si se
quita demasiado material de la parte superior del block o de la culata
de cilindros, y no se usa la junta correcta, cuando el pistón alcanza
el punto muerto superior puede golpear contra alguna parte saliente de
la culata de cilindros. Dado que el pistón está hecho de un material
más blando que el hierro fundido, será sobre esforzado y roto por los
golpes (véanse las fracturas por fatiga).
Esta misma apariencia de la cabeza del
pistón pero sin las fracturas por fatiga podrá resultar cuando un
tornillo de biela es apretado incorrectamente, por ello las tapas de
biela, tornillos, tuercas y cojinete deben ser exterminados
cuidadosamente en búsqueda de evidencias.
Pistón erosionado alrededor del
barreno de perno. Si se rompe o suelta un seguro del perno, puede
ser atrapado entre el pistón y el cilindro y al moverse - junto con el
pistón - hacia arriba y abajo erosionará al pistón. Al mismo tiempo
el perno de pistón podrá desplazarse hasta una posición en la cual
rayará la pared del cilindro.
Este problema es causado por asentamiento
inapropiado de los seguros en sus ranuras, excesiva tensión durante su
instalación, o el empleo de seguros usados.
Los extremos inferior y superior -cabeza
y pie- de biela deberán estar paralelos para evitar que los seguros
sean forzados fuera de sus ranuras.
Seguro de perno forzado fuera de su
alojamiento. Si la cabeza y pie de biela (extremos grande y pequeño) no
están paralelos, se creará una fuerza horizontal que empujará al
perno de pistón durante la carrera de expansión. Esto hará saltar el
seguro y forzará el perno contra la pared del cilindro, el cual
resultará dañado con una ranura vertical.
Esta condición es causada por una biela
doblada o por un buje de biela que no fue mecanizado en forma paralela
al extremo grande de la biela.
Fuente: Federal Mogul
Institute (FMI-05)
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