Operación y Diseño

Dentro del motor la quema de mezcla de
combustible y aire puede crear temperaturas de 2,482 ºC en los cilindros
durante el tiempo de combustión.
Las culatas de cilindros, las paredes de
los cilindros, los pistones y las válvulas, que absorven algo de ese
calor, deben ser enfriados.
Si el calor se vuelve excesivo, la
película de aceite se adelgazará en exceso, perderá sus propiedades
lubricantes y se destruirán estos componentes.
El hierro se derrite a 1,370 ºC y el acero
comienza a desintegrarse a una temperatura de 815 ºC.
Por lo tanto, si no se controla el calor,
éste puede echar a perder un motor en cuestión de segundos.
Para eliminar la mayor parte del calor, un
motor típico de enfriamiento líquido requiere la circulación de casi
27,000 litros de refrigerante por hora.
Es obvio que esta gran cantidad de
refrigerante no tiene que estar presente porque el refrigerante en el
sistema de enfriamiento está siendo enfriado constantemente y
recirculando a ese ritmo.
El refrigerante líquido se prefiere al
aire, porque es menos ruidoso y es más capaz de mantener una temperatura
constante en los cilindros.
También le permite al motor operar más
eficientemente y proporciona además un abastecimiento de refrigerante
caliente para operar un calentador en el compartimiento de pasajeros
Pero el sistema de enfriamiento no debe
eliminar demasiado calor.
Para que un motor trabaje eficientemente
debe funcionar dentro de cierto rango de temperatura y el sistema de
enfriamiento solo debe eliminar el calor suficiente para conservar ese
rango de temperatura.
Cómo funciona el sistema de
Enfriamiento.
Las partes principales del sistema de
enfriamiento del motor son: Radiador, tapón a presión del radiador,
mangueras, termostato, bomba de agua, ventilador y la banda.
La bomba de agua y el ventilador del motor
generalmente están montados en la misma flecha y son impulsados por una
banda conectada al motor.
La bomba aspira el refrigerante del fondo
del radiador por medio de una manguera conectada ahí, y lo hace
circular a presión por los conductos que hay alrededor de las
áreas calientes: los cilindros, las cámaras de combustión, las
válvulas y las bujías.
Las camisas de agua vaciadas en el bloque
del motor y en las culatas de cilindros le proporcionan un camino al
refrigerante para que fluya entre las paredes de los cilindros y a través
de las culatas de los cilindros a fin de enfriar el motor.
De ahí, el refrigerante pasa por medio de
una manguera a la parte superior del radiador y fluye por una serie de
tubos conectados a las aletas de enfriamiento que están expuestas al aire
libre.
El calor es transferido del refrigerante al
aire que pasa forzado por los conductos del radiador al ser aspirado por
el ventilador y el movimiento hacia adelante del automóvil.
Cuando el refrigerante llega a la parte
inferior del radiador ya se ha enfriado lo suficiente para volver a
circular.
Radiador

El radiador es un permutador térmico que
expone un gran volúmen de refrigerante caliente a un gran volúmen de
aire de enfriamiento.
Hay dos tipos básicos de radiadores, los
de flujo descendente y los de flujo transversal.
Radiador de circulación descendente.
En los radiadores de circulación
descendente el agua entra por la parte superior y baja después por una
serie de pequeños conductos.
Las delgadas aletas metálicas unidas a
estos conductos aumentan la superficie para lograr un mayor enfriamiento.
La mayoría de los radiadores son de latón, aunque hay algunos de
aluminio.
Si el vehículo tiene una transmisión
automática, puede existir un enfriador para el líquido de la
transmisión dentro del fondo del tanque, o a un lado del mísmo.
Radiador de circulación transversal

El radiador de circulación transversal es
más eficaz que los radiadores de circulación descendente del mismo
tamaño. El agua caliente entra por la izquierda y circula por los dos
conductos hasta el tanque receptor, a la derecha del tapón y el enfriador
de la transmisión automática están en el extremo frío del radiador.
Depósto de recuperación.
La mayoría de los automóviles tienen
depósito de recuperación. Cuando el agua se calienta, se dilata y se
abre paso por el tapón de presión, este derrame se recoge en el
depósito de recuperación.
Cuando se para el motor, el agua se contrae
y la del depósito retorna por succión, a través de un tubo.
En los automóviles que no tienen depósito
de recuperación, el derrame cae al suelo y hay que agregar agua cada
cierto tiempo.
Grifo de drenaje
Cuando se gira hacia la izquierda se vacía
el agua del radiador. Al girarlo a la derecha, deja de salir el agua.
Algunos radiadores tienen un tapón de drenaje. Para vaciar un radiador
sin grifo o tapón de drenaje, se quita la manguera inferior.
Tapón del radiador
Un sistema presurizado es más eficiente
debido a que permite que el refrigerante absorba mayor cantidad de calor
sin llegar a hervir, y también permite que el refrigerante discipe más
calor por medio del radiador.
El tapón de presión del radiador mantiene
el sistema de enfriamiento a una presión de 0.98 kg/cm² (14 lb/pulg²),
lo que eleva el punto de ebullición de una mezcla de 50% de agua y 50% de
anticongelante al 129 ºC.
Una solución de un 50% de glicol de
etileno y un 50% de agua tiene un punto de congelación de -36.5 ºC y un
punto de ebullición de 129 ºC, si la tapa de presión del radiador está
en buenas condiciones.
Si la presión en el sistema sobrepasa la
capacidad de la tapa, se abre una válvula de presión, lo cual permite
que el refrigerante escape por el tubo de descarga hasta el recipiente de
recuperación. Si el vehículo no tiene un sistema de recuperación este
refrigerante cae al piso y se pierde.
Al descender la temperatura del motor
también baja la presión del refrigerante y al contraerse forma un vacío
parcial en el sistema. La válvula de vacío en la tapa se abre y permite
el regreso al radiador del refrigerante.
Si el vehículo no tiene sistema de
recuperación del refrigerante, el aire entra en el sistema por el tubo de
descarga hasta que se igualan las presiones.
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